Un Augusta extraño, en otoño, sin público y con cambio de normas

Sergio García, primera gran baja por COVID.

Este es sin duda un Masters de Augusta muy extraño, Tradicionalmente, el que siempre abría la temporada de ‘Majors’ será el último en aparecer en escena, y sin otro aliciente que es quien será el nuevo ‘Chaqueta Verde’ que una su nombre al de un grupo de privilegiados golfistas.

Tiger Woods defiende título y tras la victoria del año pasado parte como defensor del título y todo el mundo espera que igual el récord de las 6 Chaquetas Verdes que posee Jack Nicklaus, que ya no compite pero que dará el saque de honor junto a Gary Player y Lee Elder, primer golfista negro en participar en Augusta en 1975.

Un Grande tocado por el COVID-19 que se ha visto obligado a cambiar su fecha habitual, hacia el primer domingo de abril, por un incierto mes de noviembre, en el que va a abundar la lluvia y el mal tiempo casi todo el torneo. Pero un Masters no se suspende ni se aplaza desde la Segunda Guerra Mundial (1943-45) y un virus no iba a conseguirlo. Por eso, se jugará sin público, con estrictas medidas de seguridad y con cambios en las reglas para evitar ‘colapsos’ como ha ocurrido algún que otro año que el torneo se ha visto obligado a terminar en lunes por mal tiempo.

El corte después de 36 hoyos incluirá a los 50 mejores jugadores, añadiendo a los que vayan empatados en este puesto, como siempre. Lo novedoso de esta edición es que no se repescará a los golfistas fuera de estos 50 primeros que estén a más de 10 golpes del líder. Si esta regla hubiera existido el año pasado, nueve jugadores menos hubieran pasado el corte. De hecho, no se modificaba la regla del corte desde 2013 (hasta entonces, los 44 primeros más empatados, y aquellos dentro de un máximo de 10 golpes de diferencia con el líder). Cabe la posibilidad de que esta medida se mantenga fija para el próximo torneo de abril y años posteriores.

Sin duda va a ser un torneo largo y duro que no contará con el apoyo de los miles de aficionados que cada año llenaban este emblemático campo e inundaban este maravilloso rincón del profundo sur americano.